Reseñas históricas

Durante el final de la era Terciaria quedó definido lo que iba a ser el territorio peninsular, a falta solamente del retoque, relleno y modelado que se llevaría a cabo durante el Cuaternario. Al comenzar la era Cuaternaria el territorio sufre una gran actividad sísmica y volcánica provocando la retirada de las aguas del mar y dejando en seco los sedimentos del Plioceno y con ellos numerosos restos fósiles (visibles en muchas zonas). La actividad volcánica origino el Cabezo María, montículo de 240 metros de altitud en la zona llamada El Pilarico de Antas. A este despertar volcánico atribuye Godoy la apertura del estrecho de Gibraltar y el cerramiento del estrecho Bético . Todo esto junto con los sedimentos depositados por el rio Antas fueron modelando la actual orografía dando lugar a la fértil vega del rio del Antas.

Esa riqueza agrícola fue descubierta muy pronto por el hombre neolítico , que ubica en Antas los mejores y más interesantes yacimientos en : Aljoroque , Garcel , La Pernera , La Gerundia ...
Pero cuando se convierte en el centro prehistórico es en la Edad del Bronce , con el asentamiento del Argar , que da nombre a la cultura Argárica que se desarrolla en el Sudeste entre 1900 a.d.C y el 1300 a.d.C. Según los estudios de Luis Siret y su capataz Pedro Flores .

La cultura argárica, que toma su nombre del yacimiento situado cerca de Antas, es el período de referencia para la Edad de los Metales en la Península Ibérica. El Argar fue la primera sociedad conocida en la Península que tuvo una organización política parecida a una forma de estado, con un desarrollo importante de la metalurgia.

Como toda la cuenca de Vera (ríos Almanzora, Aguas y Antas), la vega del río Antas siguió teniendo una población autóctona durante el periodo ibérico (1550 a 200 a.C.) formando parte de la gran federación ibérica de tartesos.

Los romanos (200 a.C. al 500 de nuestra era) instalaron algunas villae a orillas de esos tres ríos, desarrollando notablemente la agricultura. Durante la época musulmana (siglo VII a siglo XV) la vega del río Antas formó parte del îqlim (sistrito) de Vera, integrado en la cora de Tudmir que, según el geógrafo del siglo XI Al-Udri, se extendía desde Valencia hasta la Mesa Roldán.

El nacimiento del actual pueblo se produce con la conquista castellana por los Reyes Católicos de la comarca de Vera a finales de la primavera de 1488. Las capitulaciones pactadas obligaban a los moros de la ciudad de Vera a partir a África o a ir tierras adentro. Por autorización de Garcilaso de la Vega, primer alcaide de Vera, unas cincuenta familias de mudéjares se trasladaron a los fértiles campos del rio cercanos a la ciudad de Vera, dando origen al Lugar de Anmtas (Anta, vasija), Lugar de las Vasijas, actual pueblo de Antas,  asentándose y formando una aljama con autogobierno municipal, dependiente de Vera.

Durante el período morisco el pueblo creció de forma generosa, llegando a tener 180 vecinos (810 habitantes), al convertirse en abastecedor de alimentos de la ciudad de Vera. Había una mezquita, un horno de pan cocer que pertenecía a los hábices de la mezquita, un mesón y una fuente. Se cultivaban 126 fanegas de tierra de riego y dos mil de secano.

Desgraciadamente, la sublevación de los moriscos en 1569 dio origen a otro conflicto más complejo y general, la Guerra de Granada, que dio fin en 1570 a la existencia de moriscos en la localidad. Gentes del Reino de Murcia son los repobladores del espacio físico dejado por los moriscos. Conocedores de las técnicas de cultivo de los moriscos y con la infraestructura agraria creada por ellos y el desarrollo de la minería en Bédar, hace de Antas un pueblo de los de mayor índice de crecimiento de la Comarca, llegando a finales del pasado siglo, a tener el mayor número de habitantes conocido en la localidad.

En las primeras décadas del siglo XX se produce un nuevo aumento de la población coincidiendo con una nueva intensificación en la actividad minera en Cuevas y Bédar al ponerse en marcha la compañía de desagüe de las minas y con el inicio de la plantación de agrios en las zonas de regadío de Antas (3.194 Ha. en 1910 y 3.085 Ha. en 1920).

A partir de la guerra civil se produce un éxodo a las zonas industriales del país o al extranjero, que provoca un descenso continuado de la población hasta 1970 en que el municipio cuenta con 2314 habitantes.

Actualmente, Antas es un pueblo de 3500 habitantes, con un futuro brillante por delante que deben trabajar sus jóvenes vecinos, los cuales han sabido adaptarse a los nuevos tiempos y a la nueva economía sin perder nunca sus raíces, las de un pueblo sencillo, honesto y trabajador y que actualmente es un punto de referencia para muchos otros pueblos, muestra de ello es que se ha conseguido lo que en muy pocos pueblos ocurre : frenar la emigración e invertir ese movimiento. Los jóvenes encuentran una oportunidad de realizar aquí sus aspiraciones y no necesitan el irse a las ciudades. Con la ayuda de todos estamos intentando mejorar poco a poco algunos aspectos que siempre van encaminados al futuro, construyendo para mejorar el servicio a sus habitantes...